Hace ya algún tiempo que había decidido quitar esa foto enmarcada de REM que colgaba de la pared, justo en ese extremo entre la mesa y la ventana. Ya no iban a seguir juntos, y ya no merecía la pena soñar con algo así. Y creo que no fue su separación lo que me mató el sueño, pero a ti te gustaba que me gustase REM y si tú y yo ya no íbamos a seguir juntos, entonces eso era lo único que me preocupaba.
Quería desvincularme de ti, y dejar todo lo pasado como un recuerdo. Porque así lo pensamos aquella noche, y esto era una cosa entre nosotros.
Pero ahora ha pasado más de un año desde que me saludaste por primera vez. Y no sé porqué me has venido a la memoria, sin ser tú el principal causante de mis desvelos. Un par de semanas nos bastaron para querernos hasta doler.
Y si te escribo mientras dejo sonar Everybody's Got To Lear Sometime en bucle, es porque esta era mi canción secreta la única vez que me temblaron las piernas al pensar que te habías marchado y el problema estaba aquí.
No sé si estabas resentido o desconcertado, pero sé que acudiste a mí, y que me dio igual que no hubieses estado antes, porque sabía que te tenía por encima del mundo.
Sin pensarlo mucho, comenzamos fumando un cigarro en medio del escándalo, y creo que era ese escándalo lo que te gustaba de mí.
La otra noche te vi tomándote unas cervezas con tu novia. Ya no había escándalo, y yo fumaba sola.
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