viernes, 5 de julio de 2013

el viernes, tras el jueves

Probablemente, se bebe para recordar que quieres olvidar. Olvidar es una decisión, y yo nunca he sido de decidir. Si la levedad a la que me sumerjo se ha compuesto de mentiras, es algo que si que deseé. Porque la felicidad vana, no va a ser nunca felicidad.
Libertad, ¿para qué? Ser libre o no serlo es una cuestión absurda, nadie está a salvo de la alienación. Habrá un punto en esta vida en el que todo lo que gira a nuestro alrededor nos dé la risa, pero creo que eso es algo muy lejano.
Probablemente, yo nunca he tenido buena mano con el alcohol. Y, sin embargo, tengo en el cuerpo cerveza a raudales. Al final, ¿eso es el olvido? Tendré que tener siempre presente que no se protege por amor carnal, sino por amor fraternal. Y qué estúpido pensar que el amor tampoco es una decisión; lo es.
Si nada tenemos y nada nos queda esperar, me alegro de que las decepciones y los fracasos nos hagan estar vivos.
Volvamos a emborracharnos.

Harry Callahan. Eleanor and Barbara, Chicago, 1953 Collection Center for Creative Photography, The University of Arizona Courtesy Pace/MacGill Gallery, New York © The Estate of Harry Callahan

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