Libertad, ¿para qué? Ser libre o no serlo es una cuestión absurda, nadie está a salvo de la alienación. Habrá un punto en esta vida en el que todo lo que gira a nuestro alrededor nos dé la risa, pero creo que eso es algo muy lejano.
Probablemente, yo nunca he tenido buena mano con el alcohol. Y, sin embargo, tengo en el cuerpo cerveza a raudales. Al final, ¿eso es el olvido? Tendré que tener siempre presente que no se protege por amor carnal, sino por amor fraternal. Y qué estúpido pensar que el amor tampoco es una decisión; lo es.
Si nada tenemos y nada nos queda esperar, me alegro de que las decepciones y los fracasos nos hagan estar vivos.
Volvamos a emborracharnos.
Harry Callahan. Eleanor and Barbara, Chicago, 1953 Collection Center for
Creative Photography, The University of Arizona Courtesy Pace/MacGill
Gallery, New York © The Estate of Harry Callahan

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